Efemérides del 29/12/1569

 
 
 

Sublevación de los moriscos del Reino de Granada.

Sale de Granada Su Excelencia don Juan de Austria con dirección a nuestro pueblo ante el nulo efecto causado por el marqués de los Vélez de tomar la villa al asalto, con advertencias muy concretas y curiosas del rey sobre cómo debe de ser su comportamiento. No en vano se va a enfrentar a una empresa decisiva en el transcurso de la guerra, de cuyo éxito o fracaso depende la victoria o la derrota. Merece la pena conocerlas:

Lo que V.E. debe de acordar como de suyo, es que el licenciado Muñatones haga hacer una lista de toda la gente de guerra de a pie y de a caballo, y de los mozos y bagages della. Otra lista de todos los cortesanos y caballeros que vienen en este ejército cerca de V.E. y de cuantos criados y caballos tienen. Y que se haga un sumario de toda esta gente, para ver cuántas bocas son en todas y los caballos que hay, para que conforme a los que fueren, se pueda saber poco más o menos la cantidad de vituallas que cada día serán menester… V.E., si es posible, ha de visitar dos veces al día todos los cuarteles del campo para ver con la orden y vigilancia questá la gente, y cuanto menos compañía llevare V.E. consigo es mucho mejor, porque toma más de sobresalto toda la gente…V.E. ha de mandar tocar algunas armas fingidas en el campo, para ver cómo se pone y sale la gente a las partes y cuarteles que les está señalado…V.E. convendrá que haga un parlamento a toda la gente antes de partir de Guesca… V.E. debe traer siempre consigo una bolsa con doscientos o trescientos escudos en oro, para muchas cosas que suelen ofrescerse que no se pueden decir aquí. V.E. debe excusar traer cosas de oro en la guerra, como son botones y cadenas. Cuando V.E. anduviere entre el ejército y topare a capitanes, oficiales y camaradas de soldados almorzando o merendando, no deje alguna vez de pedirles con buen donaire de lo que comen, y tomar un bocado con ellos y pasar adelante. Cuando V.E. topara andando entrel ejército o en el campo algún soldado herido o enfermo, no pase V.E. sin hacerlo levantar y llevar al hospital, y darle un escudo o dos…y porque acaescerá esto muchas veces, parescerá bien la limitación del dar. También hará V.E. mucho servicio a nuestro Señor, y dará grande ánimo a la gente de guerra, en visitar una vez o dos en la semana el hospital, y entender qué enfermos hay y de qué calidad son… Cuando algún capitán, oficial o soldado hiciere alguna cosa señalada, convendrá que V.E. le dé alguna presea…Y ni más ni menos ser riguroso y castigar a los que hicieren desórdenes y cosas que no deban, pues unos por amor y otros por temor hacen lo que son obligados. V.E. no debe de salir de Guesca sin haber hecho primero reconoscer a Galera, con hacer algunas emboscadas para tomar lengua cómo está lo de dentro, y ver de fuera dónde se ha de plantar la artillería y asentar el campo, de manera que a la madrugada del día siguiente que V.E. se pusiese sobrella, amanezca puesta la artillería y se comience a batir. Convendrá también tener prevenido de enviar caballería a la parte por donde podrán huirse, para que si fuere posible se les tome el paso y haga el más daño que se podrá”