LOS REFRANES DEL ABUELO EVANGELISTA

Foto

INTRODUCCIÓN

Una vez concluida la sección que hemos dedicado al Callejero de Galera, nos parece que sería del agrado de nuestros lectores una recopilación de refranes, máximas, proverbios y “dichos” que se utilizan o se han utilizado en Galera.

Estas sentencias populares tienen una larguísima tradición en nuestro idioma, como todos sabemos. El ejemplo más destacado de recopilación de estos refranes brilla con luz propia en el Quijote. En el Capítulo XXI dice a este respecto el caballero:

Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la misma experiencia, madre de las ciencias todas…”

Sancho, con su proverbial “retranca” y sabiduría popular, es una fuente inagotable de donde manan estas joyas que constituyen este tesoro inmaterial de nuestra civilización.

A veces, el entrañable personaje cervantino echa mano de sus “reservas” y obsequia a diestro y siniestro a sus oyentes con sentencias que no tienen nada que ver con el asunto. Ello exaspera a su señor, que le grita:

“¡O maldito seas de Dios, Sancho! dijo a esta sazón Don Quijote. Sesenta mil Sataneses te lleven a ti y a tus refranes; una hora ha que los estás ensartando y dándome con cada uno tragos de tormenta… Dime: ¿Dónde los hallas, ignorante; o cómo los aplicas, mentecato? Que para decir yo uno y aplicarle bien, sudo y trabajo como si cavase.”

Durante años, un vecino de Galera, don Marcos Evangelista Torres Muñoz, se dedicó a anotar los refranes, dichos, sentencias y demás máximas que iba escuchando desde su niñez, con el interés que le caracterizaba en asuntos relacionados con la sabiduría popular.

A tal actividad le ayudaban su magnífica memoria y su finísimo sentido de la ironía, disfrutando él el primero con aquellas máximas que recogía cuidadosamente. Con empeño, cosechó hasta casi doscientas de ellas, de entre las cuales algunas son muy conocidas y otras, al menos para nosotros, eran completamente inéditas.

En 2003, el joven sacerdote don Juan Luis García Rodríguez, que había servido a esta Parroquia como diácono y estableció con sus feligreses unos fuertes lazos de amistad, se interesó por la labor recopilatoria del señor Torres Muñoz y decidió que ésta fuese conocida por el círculo de amistades más cercano a su autor. Para ello, organizó los refranes y demás proverbios e hizo una sencilla publicación, a la que hemos tenido acceso recientemente.

De esta manera hemos llegado al conocimiento de este pequeño, pero entrañable trabajo, que, como decimos al principio, creemos del interés de los seguidores de esta página web.

A partir de esta fecha, y de manera quincenal, irán apareciendo los distintos apartados en que dividiremos este LOS REFRANES DEL ABUELO EVANGELISTA, a cuyos familiares le agradecemos la deferencia que han mostrado con este medio que es cristoexpiraciongalera.es

 

Deja tu comentario

Su dirección de correo no será publicada.